batalla de midway por winston canahuate
Batalla de Midway
4 de Junio de 1942. La Batalla de Midway fue para los japoneses lo que Stalingrado fue para los alemanes: el punto de quiebre.
Movimiento distrayente
El mando japonés dispuso que una fuerza de distracción se dirigiera hacia las islas Aleutianas, archipiélago que es una prolongación de Alaska, con el propósito de invadir las islas de Attu y Kiska.
El espionaje
La desventaja de las fuerzas japonesas, en Midway, comandadas por el Almirante Yamamoto, fue que los estadounidenses habían descifrado el código japonés y en consecuencia todos los movimientos de la flota japonesa eran fácilmente detectados y por otro lado, los japoneses se encontraban muy alejados de sus bases. Tampoco contaban con los portaaviones Shokaku y Zuikako averiados en la Batalla del Mar de Coral.
Se inician las acciones
El portaaviones USS Yorktown, averiado en la Batalla del Mar de Coral, fue reparado y por tanto con el USS Hornet y el USS Enterprise el Almirante Spruance contaba con tres portaaviones, muy bien ubicados a 300 millas al nordeste de Midway. Los japoneses fueron avistados por aviones de reconocimiento y fue lanzada una fuerza de aviones basados en tierra y portaaviones, los cuales fueron a la caza de los barcos japoneses que estaban desprotegidos porque sus aviones habían iniciado el primer ataque a Midway.
No hubo sorpresa en el ataque japonés a Midway pues los aviones estadounidenses habían despegado antes del ataque. Nagumo debió planificar un segundo ataque. Mientras se preparaba el segundo ataque sonó la alarma por la presencia de los buques estadounidenses y Nagumo dio la contraorden en vez de proseguir con el ataque a Midway. En pleno cambio de armamento de los aviones llegó el ataque de los aviones del Yorktown y del Hornet. Los portaaviones Kaga, Akagi y Soryu acusaron el impacto de las bombas y torpedos. Sólo el Hiryu pudo lanzar sus aviones contra el Yorktown dejándolo inutilizado pero los aviones del Enterprise dieron cuenta del desprotegido portaaviones que finalmente quedó al garete envuelto en llamas.
Yamamoto tuvo la intención de cañonear Midway con los cruceros Kumano, Suzuya, Mikuma y Mogami, pero desistió debido a la distancia a la que se encontraban. En su retirada fueron atacados y hundido el Mikuma mientras que el Mogami apenas pudo salvarse quedando muy averiado.
La última esperanza de Yamamoto era que los portaaviones estadounidenses trataran de acercarse a la flota de cruceros pero eso no ocurrió. La maltrecha flota japonesa había perdido la batalla y Yamamoto ordenó la retirada.
Pérdidas japonesas
Los bombardeos aéreos fueron muy eficaces y como consecuencia los portaaviones japoneses Akagi, Kaga y Soryu fueron hundidos. El Hiryu quedo inservible y fue abandonado.
Pérdidas americanas
Los aviones del portaaviones japonés Hiryu lograron dar caza al maltrecho portaaviones USS Yorktown, que fue seriamente dañado y luego finalmente hundido por el submarino japonés I-168.
Consecuencias para Japón
El saldo final de cuatro portaaviones japoneses hundidos fue fatal para la Marina Imperial, que perdió todo el poderío que tenía para dominar el Pacífico Sur.
El mérito de Spruance
Para los estadounidenses, Midway fue una brillante victoria gracias a las habilidades tácticas del Almirante Spruance, que comandó la flota naval de manera impecable.
